Okupas no, esto no es un zoo.
Lanzarote informa:
¡Salmantinos!
¡Huestes mías! Vuelvo desde mi descanso a escribiros unas cuántas líneas sobre la actualidad de estas semanas, antes de mi vuelta definitiva a este ruedo cibernético.
Está visto que en esta ciudad, mi ciudad, el comunismo internacional no ceja en su empeño de destruir nuestros valores, nuestros objetivos y nuestras ilusiones, y cargan contra uno de los hechos característicos de la ciudad: los edificios, en concreto los vacíos. Se han publicado durante estos días dos estimaciones de pisos vacíos, sin nadie viviendo oficialmente vamos, la primera decía que unos 24000 (versión del comunismo), y la siguiente, ya corregida, maquillada y remasterizada, de unos 9000 (versión Gaceta). Se ve que a algún iluminado (alguno que masticaba bombillas para ver la luz) que no tiene suficiente droga para sedarse por las tardes pensó en que se podría cobrar un impuesto (sí, dinero), para facilitar el uso de esos pisos vacíos como alquiler. ¡Pero seréis okupas! ¡Quién os creéis que sois vosotros para decir cómo tienen que estar los pisos, si vacíos o no! ¡Estarán como a los propietarios nos de la real gana! ¡A ver sino cómo vamos a especular nosotros, con pisos vacíos! ¡Radicales!
Ya ves tú, ahora ya no se va a poder tener un piso vacío aquí porque esos llorones no pueden dejar de vivir con papá y mamá. ¡Que trabajen en algo decente hombre! ¡Que en éste país hay miles de ejecutivos, que si no llegáis a notarios es porque no queréis! O sino, ¡idos a vivir más allá del alfoz, iros lejos, al Encinar, donde no pueda oleros! Es que es una desfachatez que me indigna. Tú que tienes tu pisito para tu colección de bonsáis filipinos, ya no podrías. Tú que tienes tu ático de picadero para las noches, ya no podrías, volverías a los hostales. Tú, que tienes tu palacio de Monterrey, o tu Palacio de Orellana solo y abandonado, ya no podrías. ¡Esto crearía un problema social, o no lo veis que seríamos muchos los afectados! Vamos, que ya sabéis lo que va a pasar con este nuevo ingenio demónico del rojerío local: a la basura. No es cuestión de cuántos millones recaudaría el ayuntamiento de Salamanca (ése que dicen que es de todos, cuando sabemos que es primero mío y luego del pepé), sino de esos miles que perderíamos yo y los míos. Es una cuestión de prioridades, y estas son las mías, lo del interés común es para la oposición, estando yo aquí el interés común es el del alcalde, así que habrá que sacrificar ese casi 50% más de ingresos en aras de mi "bien común". ¡Y no seáis quejicas, que ya lo entenderéis cuando seáis mayores!
Así que okupas, si queréis ocupar algo, ocupad vuestra mente con esta palabra que os será tan útil: HIPO-TECA. Idla asumiendo, que tenéis para largo con ella. Antes de mi vuelta definitiva espero volveros a escribir antes de que acabe el mes. Intentad sobrevivid sin mí, ya sé que la vida de un ciudadano es dura sin su alcalde, más siendo yo el alcalde.
He hablado.


Comentarios Recientes
A MAMARLA!!!
Ésto sí