14/12/2006

El enemigo ideológico

Lanzarote informa:

¡Salmantinos!

Me encuentro profundamente indignado. Siento que ésta ciudad se burla de mí, que las piedras de ésta mi ciudad me desprecian, que me odian, que me vigilan hasta las flores para cernirse sobre mí, que las estatuas me clavan su pétrea mirada en la nuca para acosarme. No creo que sea una obsesión personal, para eso ya tengo al Archivo. Ésto es algo más serio, es el espíritu mismo de Salamanca. De mi espíritu.

No, no es poco que en mi ciudad tengan que existir pintadas subversivas de anarquistas y okupas en los aledaños de la ciudad, esas cosas escuecen aunque uno no las vea, se huele su tufo en el ambiente, se siente algo extraño, como una crispación del aire. Eliminé ese foco infecto de revolucionarios pintamonas que era el muro de la carretera de Madrid, pero parece que no es suficiente.

No es una broma que se me hayan metido en mi urbe, como ratas que asaltan un barco, comunistas, y que tengan su sede propia dirigida por un comisario político venido de Vascongadas y posiblemente proetarra. Esa banda de rojos es peligrosa, todos sabemos ya quiénes son esos herederos de Stalin. Tengo a mis chicos de la policía municipal vigilándolos de cerca, estoy convencido de que son elementos subversivos esperando su oportunidad, y no quiero que me monten una Checa en la Facultad de medicina (foco de leninistas falto de una desinfección), ni un gulag, ni quiero que tengan la oportunidad más mínima de sentirse cómodos. No costó poco mandarlos al ostracismo político aquí, ya hemos limpiado esta ciudad de su presencia institucional, pero aún anidan en la periferia. Mas con éso no basta.

Se me corta la respiración de pensar que tengo que soportar la presencia en cada pleno municipal de un grupo municipal socialista, de una docena de progres, de antisalmantinos, de profesores listillos que se atreven a dar una contestación a mis solemnes afirmaciones, de gente desvergonzada y poco tolerante conmigo (¡haberse creído!), de personajes que intentarán asaltar la alcaldía con nocturnidad y alevosía en contienda electoral, ovejas descarriadas de mi rebaño que se obcecan en desobecer al pastor e incluso intentar suplantarle. Les hago y les haré ver, podéis estar seguros, que ello no son quiénes para intentar ser alcaldes, es especial el Pablete, a ver si aprende que no tiene lo que hay que tener para ser Alcalde.

Pero ya lo último que me podía esperar es lo que he visto hoy. Todo lo anterior es muy grave, pero es erradicable en mayor o menor grado, es una cuestión de arrancar las malas hierbas, de un buen herbicida que termine con ellas. Lo de hoy es más grave por ser algo más enraizado en la ciudad y por ser más antiguo. Es deningrante para mí esta situación, para un Alcalde como yo, uno de los buenos, alguien decente, alguien que no ha dudado en pisotear todo símbolo izquierdista que se le planta por delante. Observad el motivo de mi vergüenza:


Esta farola, maldito artilugio del demonio, lucero infame, inmundo objeto luminoso, trasto vil desafiante de mi voluntad desde su verticalidad, poblador de la plaza de Anaya, ¡es una maldita republicana! ¡Qué despropósito! Ante semejante hecatombe ideológica en mi ciudad, he mandado a los Policías Municipales a hacer recuento de elementos subversivos en la ciudad, y el informe no es nada alagüeño: toda la Plaza de Anaya está poblada por estas inmoralidades reverdecidas, y no sólo eso, sino que mi plaza mayor, en sus farolas y faroles en los arcos, ¡También hace de escaparate a los símbolos prefranquistas! ¡Haberse visto semejante calamidad! Y lo peor, ¡es saber desde cuándo llevan ahí!

He consultado a algunos expertos en el tema (Pío Moa, César Vidal y algunos de mis consejeros), y me han recomendado precintar los elementos y tapar el símbolo primero y después derribar/arrancar/volar por los aires semejante icono bolchevique por el bien de la concordia de los españoles, está demostrado que una sociedad no puede desarrollarse normalmente soportando semejante elemento ornamental, a dónde iremos a parar como esto siga así...

He hablado

Posted by El cacique de Salamanca at 19:59:59 | Permanent Link | Comments (0) |

06/12/2006

"Fiesta laboral", lo llaman

Lanzarote informa:

¡Salmantinos!

He visto que ya algunos de vosotros, asiduos lectores de mis escritos, os habéis animado a emitir una opinión (cosa que yo considero peligrosa para el orden público, tener una opinión propia del Alcalde), lástima que hasta ahora hayan sido el profesor de filología en paro (a ver sino quién se fija hoy en día en faltas de ortografía, yo uso el Word y escribo bien sin tener que hacer una carrera para eso); y un fotógrafo ocioso opinando sobre los productos intelectuales de mi bolsa escrotal; menos mal que hay un buen ciudadano que sí admira y con el cual comparto el gusto por este blog, no obstante noto en el ciertos tics maoístas, como si tuviera un amigo sociata o algo así (créanme, hay gente decente que se ha echado a perder por congeniar con izquierdosos).

Espero que hoy hayáis leído y podido comprobar lo que es la voluntad del alcalde traducida en hechos, como debe de ser, la Plaza de los Bandos ya va siendo perforada (comunista JÓ-DÉ-TÉ; sociata JÓ-DÉ-TÉ, hippy JÓ-DÉ-TÉ). Hay un lío jurídico que no alcanzo a comprender bien por no sé qué piedras mal puestas que quedan en la plaza, pero vamos nada que no vaya a servir más que para entretener un tiempo a los arqueólogos, no seáis impacientes que el parking llegará.

Y bueno, sabréis que gracias a esos holgazanes (comunistas, sociatas, etc... izquierdosos en general y sindicalistas en particular), hoy no iréis a trabajar, banda vagos, que tiene delito que no paréis de trabajar y hasta de respirar aire el 20-N y tenga que llegar el día de la constitución (si yo la hubiese escrito, eso sí que iba a ser una constitución como Dios manda), para que os quedéis en casa rascándoos la barriga. ¡Al menos podríais culturizaros un poco y viajar, que Atenas está preciosa en esta época del año!


También tengo entendido que hoy hay una tribu urbana autodenominada "republicanos" (desheredados y aficionados al LSD, en su mayoría), que suelen hacer no sé qué tipo de acto en Madrid (definitivamente, a Gallardón lo tienen abducido una banda de izquierdistas, cómo están las cosas de mal en Madrid), porque reclaman no sé qué cosa del rey, que ellos quieren un presidente para que les gobierne... ¡para que les corriera a palos les daba yo presidente! No me basta ya con aguantar al meapilas del ZP como para tener a otro por encima que me toque los bemoles, ¡es que la gente ya no piensa en el Alcalde, o qué! ¡Esta sociedad está perdiendo sus valores! Encima esta banda de personas (por denominarlos de alguna forma no amorfa), son aficionados de ese tipejo, del Joaquín Sabina, ése radical, ése al que le han retenido un libro por decir no sé qué chiste verde de la Princesa Letizia, ¡a ver si se aprende ya a respetar a quien manda en este país! Es como si me entero yo que alguien escribe un libro diciendo algo sobre mí, sobre su Alcalde, ¡se come toda la edición, página a página! Pues bien señores, estos balas perdidas saldrán a pasear por Madrid, y no hay nadie decente que lo denuncie... A dónde vamos a llegar, como esto siga así ¡cualquier día de estos montarán barricadas por la ciudad! ¡Estas cosas con Aznar no pasaban!

Lo dicho, intentad aprovechar el día, id por lo menos a comprar algo, haced gasto hombre, no seáis tacaños, tomad ejemplo de mí que mirad lo generoso que soy en gastos en el ayuntamiento.

He hablado.

Posted by El cacique de Salamanca at 00:43:03 | Permanent Link | Comments (4) |