Violencia roja
Lanzarote informa:
¡Salmantinos!
Ya que hoy acaba al Navidad, fiesta de guardar de toda la vida, os voy a dedicar unas palabras. Quiero que veáis cuál es el precio de tener homosexuales y maoístas en esta ciudad, el precio por el que nos sale el que haya ciudadanos que voten comunista, voten sociata, vamos que voten MAL, para votar bien en esta ciudad hay que votarme a mí.
En concreto, el tener esa banda de incivilizados neardentales poco desarrollados nos cuesta más de 100000 euros al mes. ¡Cágate salmantino! Ya sé que para mí o mi ayuntamiento esta cifra no supone nada, pero el hecho que me enerva es que sean esos radicales violentos de la izquierda (de la parte izquierda del cerebro ausente vamos), los que los provoquen.
De lo que cobran chupando de todos los salmantinos por estar presentes en el Ayuntamiento por ley ya me quejaré otro momento(es un dinero que no cojo yo y no veas como me jode eso, porque lo ponga en un papel que aprobó no sé quién en no sé dónde no sé cuándo), esto es dinero que me tengo que gastar del bolsillo de mi ayuntamiento para reparar lo que esas hordas comandadas por Fernando Pablos (líder de los revolucionarios ya que es el único que sabe contar hasta 5 sin perderse), por su séquito de corruptos y las juventudes sociatas y anarcoincendiarias destrozan. Sí, destrozan. Tengo la certeza de que ellos son los que destrozan papeleras y queman contenedores en esta ciudad, eso lo hacen malas personas y ellos son peores que nadie aquí. Mi intuición me lo dice. A ver si hay suerte y pronto pillan mis policías a alguno con la lata de gasolina, se la echan por encima y lo queman a él, ¡por bastardo!
Sé que vosotros también lo sabéis, que son ellos. ¡Quiénes sino tienen una mente perversa! Cultivad la buena costumbre de la delación hombre, ¡el izquierdismo es una plaga que hay que erradicar! ¡Que no parezca que toda la labor de Franco haya sido en vano! Si conseguimos el encarcelamiento de esa banda mafiosa, ilegalizaré todas las organizaciones políticas negacionistas de la bondad de mi persona en esta ciudad, mandaré a mis chicos a tomar la subdelegación del gobierno, y reclamaré al cuartel de ingenieros colaboración con el nuevo orden antizapaterista surgido de mí.
A mí con esta acusación (diciéndolo yo ha de ser verdad que ellos los queman) me valdría para meterlos en la cárcel, pero esos jueces estalinistas tienen la maldita costumbre de hacer valer leyes. ¡Puaf! ¡Unos republicatas comunistas de pacotilla, eso es lo que son! Que metan a alguno en la cárcel hombre, ¡Que dejarlos a todos fuera está muy feo en mi ciudad! ¡Traidores a vuestro alcalde, éso es lo que sois!
He hablado.


Comentarios Recientes
A MAMARLA!!!
Ésto sí